Muchas cosas importantes

Muchas cosas importantes y muy poco tiempo para disfrutarlas.

Eso es también lo que me ocurre últimamente con el trabajo. Mucho, sí. Pero nada de tiempo para compartirlo en redes sociales, practicar networking o ni siquiera atender chats de colegas. Por eso apenas os enseño proyectos en los que participo. Lo sé: gran error.

Hoy por fin he encontrado un momento. Y es que este proyecto lo merece.  Quiero enseñaros las fotos de un editorial que hice con mis queridísimas Patricia, Sole, Susana y Sally. Es muy posible que ya las hayáis visto aquí y aquí pero yo también quería mostrarlas desde otro punto de vista: el de mi trabajo.

Pues bien. Después de echar un vistazo a los vestidos, tocados, modelos y entorno, la idea que me daba vueltas era la de imaginar que las chicas eran musas, ninfas, seres de otra dimensión. Para eso utilicé en el maquillaje productos muy satinados, con el fin de conseguir pieles con brillo y muy pocos contrastes. Ojos y labios apenas marcados, también con el objetivo de transmitir esa frialdad propia de algo que, en realidad, no existe.

sesión Sole Alonso

Los peinados tenían que ser muy neutros también, para que no destacaran sobre los tocados y vestidos. Así que, para contrastar con la frialdad del maquillaje, marqué una ligera onda en el cabello de las chicas y después hice un sencillo moño bajo, muy flojo y natural, que se adaptaba perfectamente a los tocados de Susana.

sesión Sole Alonso

sesión Sole Alonso

sesión Sole Alonso

sesión Sole Alonso

Este trabajo se pudo llevar a cabo gracias a los trajes de Sole Alonso, los tocados de Suma Cruz, Las flores de Sally Hambleton y las fotos de Patricia Semir. ¡Un gran equipo de mujeres!

 


Beatriz y Francisco

¡Hola de nuevo!

Hoy quiero enseñaros las fotos de la boda de Beatriz y Francisco, que se celebró en pleno verano en El Escorial.

Una vez más, la trenza fue el peinado escogido, esta vez, de espiga. Acompañaba muy bien al precioso traje de Navascues y encajaba con la idea de la novia de que su imagen no fuera muy distinta de la habitual.

Cualquier peinado era posible con su preciosa melena pero en mi cabeza solo daba vueltas una cosa: no podía escaparse ni un solo pelillo en todo el día (como sabéis, las trenzas de espiga tienden a deshacerse con facilidad). Bien, pues ¡prueba superada! Según me han contado, al día siguiente cada pelo seguía en su sitio.

En cuanto al maquillaje, todo era bastante natural. Base súper ligera y labios muy hidratados a excepción de los ojos que sí nos gustó resaltarlos un poquito más.

Bien. Espero que os guste el resultado.

¡Besos y abrazos!

 

Pilar y Manu

Aunque aún no ha terminado la temporada de bodas, ya me siento con un pie en 2015, así que aprovecho este post para dar las gracias a todas las novias de 2014 que, como Pilar, confiaron en mí el día de su boda.

¡Muchas muchas gracias Pilar, Cristina, Ana, Charolta, Rebeca, Carmen, María, Beatriz,…..!